Encontrar la mascarilla correcta para usted

¿Cómo puedo encontrar la mascarilla que mejor se ajuste a mi rostro y estilo de vida?

Como ocurre con el rostro de las personas, las mascarillas vienen en diferentes formas y tamaños.

La mayoría de las mascarillas pertenecen a una de las siguientes categorías:

  • Mascarilla nasal (cubre la nariz)
  • Mascarilla con almohadillas nasales (se ubica en las narinas)
  • Mascarilla facial (cubre la boca y la nariz)

¿Cuál es la mejor mascarilla para mí?

Saber cuál es la mejor mascarilla para usted puede llevar algo de tiempo.

La decisión puede depender de cómo respira en el tratamiento. Por ejemplo, ¿respira por la boca en vez de por la nariz o habitualmente se le tapa la nariz?

Si sabe que no tiene problemas para respirar por la nariz mientras usa la mascarilla, debería poder usar una mascarilla nasal o una mascarilla con almohadillas nasales.

Si respira por la boca (lo que con frecuencia se llama "respiración bucal"), puede probar una mascarilla facial o una correa del mentón para evitar abrir la boca durante el sueño.

Cómo tratar la fuga bucal

La fuga bucal ocurre cuando duerme con la boca abierta y el aire se “fuga” por la boca durante el tratamiento.

Abrir la boca durante el sueño puede deberse a un hábito o a que la nariz está tapada. La fuga bucal puede ser muy incómoda y secar la boca. (También es muy ruidosa; si no lo despierta a usted, puede despertar a quien duerme a su lado).

Si ocurre de vez en cuando, es posible que logre detenerla usando una correa del mentón para mantener la boca cerrada o usando un humidificador para impedir que se le tape la nariz.

Si la fuga bucal es muy frecuente, puede tener que usar una mascarilla facial, que cubre la nariz y la boca, de modo que aunque respire por la boca mientras duerme, el aire no se escape.

Ajuste de la mascarilla

El propósito de obtener un buen ajuste de la mascarilla es lograr un sellado estable (de modo que el aire no se fugue), sin afectar su comodidad.

Si hay una fuga de aire por la mascarilla (fuga por la mascarilla) o por la boca (fuga bucal), no obtendrá todos los beneficios del tratamiento.

La mejor manera de lograr un buen sellado es ajustar la mascarilla antes de conectar el tubo o encender el equipo de tratamiento. Si la mascarilla se coloca con la presión de aire encendida, las almohadillas pueden plegarse o torcerse, lo que podría provocar “fugas”.

Los pliegues en las almohadillas pueden ser muy pequeños y difíciles de detectar, y la mayoría de las personas por lo general reaccionan ajustando demasiado la mascarilla para lograr un buen sellado, lo que puede resultar muy incómodo. Ajustar demasiado la mascarilla también puede provocar fugas, por lo que se debe evitar.

Una vez que la mascarilla esté correctamente colocada en el rostro, encienda el flujo de aire. Quizás necesite hacer pequeños ajustes con el equipo encendido para asegurarse de que el sellado siga siendo correcto.

Al principio es normal que le lleve un tiempo colocarse correctamente la mascarilla. Puede utilizar un espejo o pedirle a alguien que verifique que las almohadillas estén bien colocadas.

Muchos de los problemas que las personas tienen con las mascarillas se deben a un ajuste incorrecto. Cada tipo de mascarilla tiene una secuencia de ajuste específica, así que lo mejor es seguir los pasos que se indican en el manual del usuario o en los videos.

Cuanto más pueda acostumbrarse a la mascarilla, mejor. Practique colocársela, sacársela y desconectarla del tubo durante el día, de modo que se sienta seguro al hacerlo de noche, en la oscuridad o cuando esté medio dormido.

Es importante tener presente que no es de esperar que sepa cómo ajustar la mascarilla perfectamente la primera vez. La perfección lleva tiempo y, a medida que se vaya adaptando a la mascarilla, descubrirá qué forma de ajustarla le resulta mejor.

Además, recuerde que si tiene dificultades para ajustar la mascarilla, el profesional de salud lo ayudará a resolver cualquier problema.

También comuníquese con dicho profesional si no puede lograr un buen sellado; quizás no tenga la mascarilla correcta o el tamaño adecuado.

Obtener una mascarilla de tamaño adecuado

La mascarilla debe tener un ajuste preciso y firme, ni demasiado flojo ni demasiado apretado.

Es difícil lograr un buen sellado y un ajuste cómodo si el tamaño de la mascarilla no es el adecuado.

Si tiene problemas con la mascarilla, consulte el manual del usuario para asegurarse de estar ajustándola correctamente. Verifique también que no haya pliegues.

Muchas personas pueden usar más de un tamaño. Por lo tanto, si la mascarilla sigue presentando una fuga de aire (especialmente alrededor del puente nasal en el caso de una mascarilla nasal o facial), podría resultar conveniente probar una mascarilla de otro tamaño.

No dé por sentado que por ser hombre necesita una mascarilla tamaño grande o que por ser mujer necesita una pequeña. El tamaño de la mascarilla depende de las principales medidas del rostro.

A continuación, le mostramos cómo asegurarse de que tiene una mascarilla de tamaño correcto.

¿La mascarilla hace ruidos raros?

Si la mascarilla emite sonidos como de barboteo o salida de aire, es probable que tenga una fuga. Incluso las mascarillas con mejor ajuste pueden tener algunas fugas menores, pero en general las fugas deben ser mínimas, a menos que se trate de la que sale por el orificio de ventilación. Usted puede solucionar el problema de las pequeñas fugas trabajando en la técnica de ajuste. Corrobore que el modo en que se coloca la mascarilla sea el correcto.

Ajuste de la mascarilla.

¿La mascarilla le deja marcas en el rostro?

Si a menudo se levanta con la piel roja o con marcas después de usar la mascarilla toda la noche, intente ajustarla para lograr un buen sellado, pero con menos presión en el rostro.

Si eso no funciona, a continuación le ofrecemos algunos consejos que puede poner en práctica:

  • Compruebe que tiene una mascarilla de tamaño adecuado.
  • Algunas mascarillas vienen con fundas blandas para las correas del arnés, que actúan como protección extra contra las marcas faciales.
  • Añada una capa de relleno entre la almohadilla y la piel, con las almohadillas nasales Gecko.
  • Si usa una mascarilla nasal o una mascarilla con almohadillas nasales, alterne el uso de la mascarilla nasal (que cubre la nariz) y de la mascarilla con almohadillas nasales (que se ubica a la entrada de las narinas). Esto puede reducir la presión en diferentes partes del rostro.

Consulte el manual del usuario para obtener consejos sobre solución de problemas que pueden ayudarlo a resolver cualquier inconveniente vinculado a las marcas faciales. Si después de probar todo sigue teniendo marcas rojas en el rostro, comuníquese con el profesional de salud o el proveedor de equipos.

Desgaste de la mascarilla

Es importante limpiar la mascarilla siguiendo las pautas del manual del usuario para poder obtener el mejor rendimiento del equipo y, en última instancia, del tratamiento.

Algunas personas también tienden a apegarse a los productos que usan siempre en lugar de probar otros nuevos.

Si ese es su caso, podría estar perdiéndose importantes mejoras y soluciones para los problemas del tratamiento. En ResMed nos comprometemos a mejorar continuamente nuestros productos y a incluir funciones que a usted lo mantengan tratado y cómodo.

Sepa cuándo y cómo limpiar y reemplazar la mascarilla.

Manejo de la tensión ejercida por el tubo

La tensión ejercida por el tubo ocurre cuando el tubo tira de la mascarilla y ello afecta el sellado y provoca fugas.

Si no se da cuenta de que esto está ocurriendo, puede ajustar más la mascarilla por motivos que no son los correctos y causar más fugas.

Muchas mascarillas están diseñadas para soportar cierto grado de tensión ejercida por el tubo. Con el equipo encendido, tire suavemente del tubo para ver qué se siente cuando este ejerce tensión.

Dé algunas vueltas en la cama para ver si el tubo le da suficiente espacio para moverse y saber qué extensión de tubo necesita realmente. La mayoría de las mascarillas ofrecen tubos más largos si es necesario.

 

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